junio 02, 2009

excesos y exageraciones I

"el camino del exceso conduce al palacio de la sabiduria"
William Blake
Pobres Ricos
Hace no mucho tiempo había una ciudad que crecía y crecía sin parar, donde vivía toda la gente con dinero. El valor de los terrenos era tan elevado que sólo había espacio para construir edificios finitos como fideos. Los departamentos eran minúsculos, y tampoco se podía elegir demasiado porque había pocos y eran muy codiciados.
La única solución era hacerlos más altos, y las constructoras se ocuparon de agregarles más y más pisos, hasta pasar las nubes. Una familia que viviese en uno de los últimos pisos, por ejemplo, podía tardar dos horas en ascensores para llegar a su casa, pero no se aburrían porque aprovechaban de contar la plata. El aire escaseaba a partir del piso 200, pero estos departamentos estaban equipados con tanques de oxígeno por que eran de primera categoría.
Una vez, desde el edificio más alto de la ciudad, un niño dejó caer una moneda que el viento llevó lejos, y terminó en un lugar sin edificos ni autos ni muchos negoscios, donde lo único que sobraba era el espacio. Un señor la encontró y con eso se compró una linda plantita, que crece y crece sin parar.